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jueves, 24 de abril de 2014

El cuidado ecológico del cabello



Las 3 reglas de oro para un cabello bonito y saludable.



  1. Conoce la naturaleza de tu cabello y respétala.

Los agresivos productos cosméticos convencionales, las visitas a la peluquería, las permanentes, los alisados, los tintes... esconden la verdadera naturaleza de tu cabello hasta el punto de hacerte olvidarte de ella. Para poder darle a tu cabello el cuidado adecuado es necesario conocer su naturaleza y sus necesidades. Existen 3 tipos de cuero cabelludo: seco, normal y graso (que suelen coincidir con el tipo de piel), y sus 3 consecuentes tipos de cabello. El cabello mixto no es un tipo de cabello: si tienes el cuero cabelludo graso y las puntas secas, simplemente están estropeadas por todo lo que les has echado encima.


La sociedad de consumo se encarga a diario de crear necesidades donde no las hay. Moren@s que quieren ser rubi@s, cabelleras rizadas que pasan a diario por la plancha... Al fin y al cabo si tod@s estuviéramos satisfech@s con la naturaleza de nuestro cabello (y cuerpo) los ingresos de la industria cosmética no serían ni de lejos los mismos. La única manera de conseguir estos cambios radicales es con tratamientos, productos y aparatos muy agresivos que alteran la fibra capilar dejándola tocada e irrecuperable. Existen maneras ecológicas e inocuas de rizar, alisar u ondular el cabello, coloraciones naturales con las que puedes oscurecer tu tinte o añadirle reflejos, pero sus efectos son siempre mucho más modestos que los que te puede ofrecer el salón de peluquería. Olvídate de cambiar radicalmente tu cabello y cambia radicalmente tu actitud: tu cuerpo es bello tal y como es, potencia su belleza en lugar de combatirla.




       
  1. Nada de aparatos calientes.



La plancha, el secador y demás aparatos similares someten la fibra capilar a temperaturas muy elevadas. Las planchas  o tenacillas para alisar el cabello, por ejemplo, funcionan a una temperatura de 180ºC a 200ºC. La protección que los protectores térmicos pueden aportarte frente a una temperatura de 200ºC, es ínfima: el termoprotector forma una película que limita el frotamiento de las placas contra el pelo, pero no lo protege de las altas temperaturas a las que las placas lo someten. Si los termoprotectores fuesen realmente efectivos y aislasen el cabello térmicamente, la plancha no serviría de nada, pues es precisamente sometiendo el cabello a altas temperaturas que consigue alisarlo. Si por lo que sea no puedes dejarte secar el pelo al viento, no te lo laves antes de salir de casa.




  1. Nada de productos tóxicos.

Los productos cosméticos convencionales están llenos de porquerías baratas (muy baratas, por muy caro que te haya costado a ti el producto) tóxicas para tu cuerpo y para el entorno. Algunos de ellos pueden parecer muy efectivos, mucho más que los productos ecológicos, gracias a su alto contenido en siliconas que “maquillan” la fibra capilar proporcionando una falsa sensación de pelo hidratado. Pero no es más que un efecto óptico: la silicona es oclusiva, no deja penetrar el agua en el cabello y además no es hidrosoluble, por lo que resulta muy difícil de retirar por completo. Sus engañosos efectos son como los del maquillaje: desaparecen con el siguiente lavado dejando tu cabello más deshidratado. Todos los productos autodenominados “reparadores” a base de siliconas (prácticamente todos los que encontraras en supermercados, perfumerías o peluquerías) son una estafa: no solo no reparan, sino que estropean. La fibra capilar es materia muerta y cuando está realmente estropeada no hay ninguna manera de regenerarla, la única solución es cortar. Ningún producto del mercado puede reparar las puntas abiertas y los que aseguran hacerlo mienten.



¡Pásate al lado verde!




 

La transición 




Si decides pasarte al lado verde y te deshaces de todos tus cosméticos tóxicos, no esperes milagros. En cuanto empiece a liberarse de toda la silicona acumulada, tu cabello empezará a mostrar su verdadera cara. La fase de transición varia mucho dependiendo de cada persona: cuanto más hayas “maquillado” tu pelo más grande será el susto. Lo mejor para pasar lo más rápido posible la fase de transición, es ayudar a tu cabello a deshacerse de las siliconas, quats y otros agentes oclusivos acumulados en su superficie con mascarillas a base de arcilla blanca o leche de coco. Una vez tu cabello esté “desnudo” y libre de porquerías, será mucho más receptivo a tus nuevos productos ecológicos y en cuanto te acostumbres a tu nueva rutina no volverás a echar de menos a las siliconas.



 

Una rutina para el cabello sana, ecológica y económica




Cepillar y peinar




Cepillarse el cabello a diario es sumamente beneficioso para estimular la circulación de la sangre en el cuero cabelludo y para eliminar impurezas. Se recomienda hacerlo al menos 2 veces al día: al levantarse y antes de acostarse. No obstante, utilizar un cepillo no adecuado puede ser contraproducente. Los cepillos con cerdas de plástico y sobre todo los cepillos con cerda de metal son muy poco aconsejables para cepillarse el pelo: lo rompen y multiplican su caída.



Los mejores cepillos son los cepillos de cerdas naturales (cerdas de jabalí), las cerdas están constituidas de keratina, es decir la misma materia que nuestro cabello por lo que tienen una excelente afinidad con él. Estos cepillos son ideales para los cabellos finos, lisos u ondulados, sin embargo si tu cabello es rizado o muy espeso, puede que un cepillo con cerdas de madera sea la mejor opción para no perder definición. El cepillo de madera también es una alternativa para quienes no quieran utilizar materia animal.



Los cepillos, en cambio, no son en absoluto recomendables para desenredar el cabello al salir de la ducha. Para ello emplearemos un peine adaptado a nuestro tipo de cabello. Los peines de plástico, como los cepillos, no tienen demasiada afinidad con nuestra fibra capilar. Sin embargo resultan ser los más prácticos para desenredar el cabello en la ducha, tras aplicar el acondicionador, puesto que resisten al agua y a los productos capilares. Para terminar el desenredado al salir de la ducha el más recomendado es peine de cuerno, constituido de keratina y por lo tanto el más afín a la fibra capilar. El grosor de las púas del peine debe ir acorde con el de vuestro cabello: a cabello fino, púas estrechas y juntas; a cabello espeso, púas anchas y separadas. La alternativa al peine de cuerno para quienes no deseen utilizar materia animal es el peine de madera.




Lavar, desenredar y aclarar




El cabello no debe lavarse muy a menudo para no agredir el cuero cabelludo, con un par de veces por semana es más que suficiente. Si tu cuero cabelludo es muy graso puedes utilizar un champú seco entre dos lavados para retirar el exceso de sebo de las raíces. En esta entrada encontrarás una receta sencilla y económica de champú seco ecológico.



Escoger un buen champú suave y respetuoso con el cuero cabelludo es esencial, y solo los champús ecológicos te ofrecen esta garantía. Los champús bio no son necesariamente más caros que los champús convencionales, algunos resultan incluso más económicos. Yo utilizo el champú suave familiar para cabellos normales de Helvetia Natura adquirido por 10€ el litro y el champú volumizador de romero de Avalon Organics adquirido por 4€70 los 325 ml. En iherb podrás encontrar los champús de excelente calidad de Avalon Organics, Desert Essence o Peter Rabbit Organics a precios muy accesibles y con mi cupón de descuento los gastos de envío te saldrán gratis: CGZ524



Existen alternativas aún más naturales para lavarse el cabello, como son el jabón de Alepo, utilizado como champú solido o los polvos de sidr, shikakai o rhassoul. Estos últimos deben mezclarse con agua tibia para conseguir una pasta que se aplica durante 10 minutos sobre el cabello antes de masajear el cuero cabelludo y pasar al aclarado. El resultado es tan satisfaciente como el de un champú, pero resulta bastante menos práctico de utilizar.



Tras el lavado, para desenredar los cabellos con suavidad y evitar al máximo que se rompan o caigan es más que recomendable utilizar un acondicionador ecológico: el cabello mojado es mucho más frágil que seco. Por el momento las mejores composiciones que he encontrado a precio reducido son las de Avalon Organics, disponibles también en iherb. Lo cierto es que encontrar un acondicionador con una composición impecable es mucho más complicado que con los champús. Una buena opción puede ser fabricarlo tú mism@, así que próximamente publicaré una sencilla receta de un acondicionador casero ecológico que he utilizado algunas veces con bastante buen resultado.



Finalmente, para dar el toque final al lavado, equilibrar el PH del cuero cabelludo, aportar brillo al cabello y neutralizar el agua calcárea, os propongo una estupenda agua de aclarado a base de agua fría (o tibia en invierno), vinagre de sidra y unas gotitas de aceite esencial (yo utilizo el de pomelo). El procedimiento es muy sencillo, llenáis una botella de plástico con un litro de agua fría, le echáis 3 cucharadas de vinagre de sidra bio y unas gotitas de aceite esencial que neutralizarán el olor del vinagre.



Hidratar a diario




Para hidratar el cabello a diario, disciplinarlo, definir las ondulaciones o los rizos y evitar el encrespamiento os propongo una sencilla receta de espray hidratante ecológico muy versátil; no apelmaza y es ideal para todo tipo de cabellos:



70ml de agua floral + 20ml de gel de aloe vera + 10ml de glicerina vegetal. También puedes añadirle unas gotitas de aceite esencial por las propiedades y el aroma: las aguas florales huelen muy bien pero el olor es muy dulce y suave. Es mejor utilizar un gel aloe vera puro que contenga algún conservante seguro (como potassium sorbate, sodium benzoate o benzyl alcohol). Si ninguno de los productos que utilizas lleva incorporado alguno de estos conservadores, puedes añadirlo tú o simplemente reducir las cantidades y guardar el espray en el frigorífico, donde se conservará unos días. También puedes prescindir del aloe vera y fabricar un espray con agua floral y glicerina vegetal que no requerirá conservador.





Nutrir e hidratar en profundidad y purificar: las mascarillas capilares




Las mascarillas se aplican para hidratar y nutrir el cabello una vez por semana, no más. Demasiadas mascarillas pueden saturar tu fibra capilar y producir un efecto contrario al deseado. A diferencia de las mascarillas comerciales a base de siliconas, que no penetran la fibra capilar, estas mascarillas se aplican antes del lavado y deben dejarse actuar durante unos 30 minutos mínimo para que tu cabello pueda absorberlas por completo. Después se retiran fácilmente con un par de enjabonados + aclarado.



Aquí os dejo algunas ideas de mascarillas (podéis modificar las cantidades en función de vuestra masa capilar)



Mascarilla fortificante para cabellos normales (mi favorita): una buena base de leche de coco + 1 cucharada de miel +1 cucharadita de aceite de coco + 1 cucharadita de aceite de ricino + 2 o 3 cucharadas de kapoor kachli. Opcional: unas gotitas de aceite esencial de ylang-ylang y/o bergamota. Tiempo de actuación: desde 30 minutos hasta toda la noche.



Mascarilla fortificante sencilla: base de leche de coco + 1 cucharadita de aceite de ricino. Tiempo de actuación: desde 30 minutos hasta toda la noche.



Mascarilla para cabellos grasos: agua, arcilla blanca o rhassoul + 1 cucharada de miel + 1 cucharadita de aceite de avellana o de jojoba (seboreguladores), Unas gotitas de alguno de estos aceites esenciales: lavanda, tea-tree, romero, bergamota, limón, pomelo. Tiempo de actuación: 30 minutos.



Mascarilla para cabellos secos: 1 yogur + 1 cucharada de miel + 1 cucharada de aceite de coco y/o 1 cucharada de manteca de karité. Opcional: unas gotitas de aceite esencial de ylang-ylang. Tiempo de actuación: desde 30 minutos.



También puedes idear tus propias mascarillas, combinando diferentes ingredientes ecológicos en función de las necesidades de tu cabello. En esta entrada encontrarás las propiedades de cada uno de ellos, para que puedas ir combinándolos a tu antojo.


martes, 22 de abril de 2014

Háztelo tú


La mejor manera -y también la más económica- de adquirir productos con una composición 100% fiable es fabricarlos nosotr@s mism@s. En esta entrada pretendo esbozar una guía básica de ingredientes de cosmética natural -que pueden utilizarse solos o combinados- para que cualquiera pueda escoger y fabricar sus cosméticos básicos de manera muy sencilla y económica. Así en función de las necesidades de vuestra piel y cabello podéis utilizar los ingredientes que propongo para limpiar, exfoliar, nutrir, hidratar, teñir... o combinarlos en mascarillas, lociones, esprays y demás. En las próximas entradas, ahondaré más sobre las propiedades y los usos de algunos de estos productos y os propondré distintas recetas cosméticas caseras.

Hidratación


La hidratación es indispensable para una piel y un cabello sanos. Sin embargo, el agua por si sola no hidrata, puesto que la piel y el cabello no tienen la capacidad de absorberla. Por este motivo, necesitaremos emplear activos humectantes que permitan a la piel y cabello absorber y retener el agua en la mayor cantidad y durante el mayor tiempo posibles.

Aloe Vera - El gel o jugo extraído del Aloe vera es el mejor hidratante para piel y cabello: penetra en totalidad y tiene infinitas propiedades (regeneradora, calmante, antiinflamatoria, desinfectante...). En tiendas ecológicas podemos encontrar jugo de aloe vera puro envasado, aunque la mejor opción siempre es la de tener una plantita en casa.
 

Miel - Tiene numerosas propiedades beneficiosas para la piel y el cuero cabelludo además de la hidratante (nutritivas, antiinflamatorias, bactericidas, antioxidantes, antisépticas...).

Azúcar moreno - Además de ser hidratante contiene ácido glicólico (muy usado en cosmética contra las arrugas, estrías, cicatrices y el acné). Por su textura granulosa, es un excelente exfoliante.


Glicerina vegetal - La glicerina vegetal es el activo con mayores propiedades humectantes, es decir la mayor capacidad de retener la humedad.


Los productos lácteos (leche, yogur y crème fraîche) - Además de sus propiedades hidratantes, la acidez de estos productos permite reequilibrar el PH de piel y cabello.

Las leches vegetales - Son la alternativa vegetal a los productos lácteos, con propiedades similares. La leche de avena, de almendras, de arroz... y mi favorita: la leche de coco. La leche de coco es la mejor para mascarillas capilares. Favorece el crecimiento del cabello y está especialmente indicada para quienes se acaban de iniciar en cosmética natural, pues su poder desintoxicante permite al cabello deshacerse de todos los productos tóxicos que se han ido acumulando en él.

Aguas florales – Las aguas florales son el producto de la destilación por arrastre del vapor de agua de una flor. Un agua floral es una fase acuosa cargada de moléculas activas volátiles de la flor. Se pueden utilizar solas como tonificantes, o combinar con un poco de aloe vera y una pizca de glicerina vegetal para crear un vaporizador hidratante para rostro y cabello.


Nutrición


La nutrición en cosmética consiste esencialmente en aportar grasa a la piel o el cabello. Este aporte de grasa es indispensable pues permite retener la hidratación durante más tiempo y los protege de las agresiones externas.

Las mantecas vegetales: Muy nutritivas y ideales para proteger y suavizar la piel y el cabello. Existen distintos tipos de mantecas vegetales con propiedades similares: karité, mango, cacao, aguacate, almendra... Gracias a su textura, son muy fáciles de aplicar solas o combinadas a activos hidratantes.



Los aceites vegetales

Existen cantidad de aceites vegetales diferentes con múltiples propiedades cosméticas, os propongo algunos de mis favoritos:

-Aceite de ricino: fortalece cejas y pestañas y cabello y estimula su crecimiento.
-Aceite de coco: es el aceite que mejor penetra la fibra capilar. Provee una ligera protección contra los rayos solares, con SPF 4, ideal para añadir en lociones de protección solar para cuerpo y cabello.
-Aceite de almendra dulce: para todo tipo de pieles y cabellos, es el aceite más utilizado en la cosmética para bebés.
-Aceite de rosa mosqueta: especialmente indicado para pieles sensibles o irritadas, el envejecimiento de la piel y el contorno de los ojos.
-Aceite de avellana: sebo-regulador. Especialmente indicado para pieles y cabellos grasos.

Y si no te apetece ir a buscar muy lejos, abre la despensa: el aceite de oliva, el aguacate, el plátano, y los huevos son también excelentes activos nutritivos.

Los aceites esenciales


(Desaconsejados durante los 3 primeros meses de embarazo, y algunos de ellos terminantemente prohibidos durante todo el embarazo)

Existen infinidad de aceites esenciales, cada uno con su aroma y sus propiedades particulares. A continuación os propongo algunos de los más utilizados en cosmética ecológica y sus propiedades. También podéis utilizarlos como perfume en vuestros cosméticos.

Tea-tree: acné (una gotita sobre el grano - es uno de los pocos AE que se puede aplicar directamente sobre la piel), piel grasa, problemas de cuero cabelludo, caspa.
Ylang-ylang: revitalizante, para todo tipo de pieles y cabello. Muy utilizado en productos capilares: embellece, da brillo y fortalece.
Lavanda: uno de los más versátiles y polivalentes, como el AE de tea-tree se puede aplicar directamente sobre la piel. Revitaliza y purifica la piel y el cuero cabelludo.
Cítricos (bergamota, limón, pomelo, naranja): tonificantes y purificantes. Especialmente indicados para pieles grasas. Estos aceites son fotosensibles, así que cuidado con la exposición solar.


                                                                   Polvos ayurvédicos

En mascarillas capilares el polvo kapoor kachli es una maravilla: refuerza, da cuerpo y brillo, estimula el crecimiento y deja un perfume muy agradable.
Para lavar el cabello los polvos de sidr y shikakai pueden utilizarse como sustitutivos del champú+acondicionador: lavan, dan brillo, fortalecen y desenredan.
En máscaras o lociones para suavizar la piel (especialmente del rostro) pueden utilizarse, entre otros, el polvo de loto (para todo tipo de pieles), el polvo de neem (piel grasa), y el de manjistha (envejecimiento de la piel). Para pieles secas se puede combinar el polvo de loto con algún aceite vegetal.

Coloraciones naturales para el cabello


Existen polvos 100% naturales que permiten teñir el cabello sin agredirlo y cubrir las canas. Las coloraciones naturales, a diferencia de las coloraciones por oxidación, crean una capa cromática que recubre cada cabello y se superpone a nuestro color natural, de modo que solo nos permitirán pasar a un color más oscuro o añadir reflejos. Estos polvos sin embargo no tienen ningún efecto dañino sobre el cuero cabelludo y la fibra capilar, pero sí propiedades beneficiosas: además de teñir, embellecen y protegen el cabello. He aquí algunos de los polvos más comunes clasificados por tonalidades.

Negro: índigo
Castaño: cacao amargo, cáscara de nuez, cachú
Rojos: henna del Yemen (oscuro), henna tanzarine del Sáhara (cobrizo), paprika
Reflejos rubios: canela de ceylan, cúrcuma, rhapontic, gengibre


Arcillas


Se utilizan para depurar, purificar y desintoxicar piel y cabello: absorben las sustancias tóxicas y el exceso de grasa. pueden utilizarse como mascarillas (solas o mezcladas con otros ingredientes) o también como exfoliante, mezcladas con un poco de jabón. Existen distintos tipos de arcilla que pueden mezclarse entre si. Aquí tenéis algunas:

Arcilla blanca: para pieles normales y secas
Arcilla roja: para pieles sensibles
Arcilla verde: para pieles normales y grasas
Rhassoul: para pieles sensibles y alérgicas. También puede utilizarse, como el sidr o el shikakai, para lavar el pelo)

El jabón de Alepo


Es un jabón originario de la ciudad de Alepo, en Síria, elaborado a base de aceite de oliva y de laurel, agua y sosa vegetal. Es un jabón muy suave y respetuoso con la piel que puede utilizarse como jabón de manos, de cuerpo y de cara y también como champú solido para el cabello.



El vinagre de sidra


Sus propiedades antisépticas y antifúngicas lo convierten en un conservador natural para nuestros productos cosméticos caseros. Además de tonificar la piel y  blanquear los dientes, aporta acidez a la piel y el cuero cabelludo restableciendo su PH natural, por lo que se utiliza en agua de aclarado para el cabello: especialmente recomendado si en vuestra zona el agua es calcárea o dura.