Lavarse el pelo todos los
días es extremadamente agresivo con el cuero cabelludo además de
una pésima estrategia para quienes tienen el cabello graso. El
cuero cabelludo produce sebo para proteger el cabello de las
agresiones exteriores y retener la hidratación. Ante la agresión
que supone frotarlo con champú todos los días, el cuero cabelludo
reacciona produciendo más y más sebo. La secreción excesiva de
sebo produce caspa y cabellos grasos donde no los había.
¿Cómo espaciar los lavados sin lucir un pelo sucio?
Hay que empezar a espaciar
los lavados poco a poco y progresivamente, pasar del todos los días
a cada 2, y luego a cada 3 o 4, tomándose el tiempo necesario para
adaptarse a la nueva rutina. Si tus raíces se engrasan muy rápido,
puedes recurrir a una alternativa inofensiva para el cuello
cabelludo: el champú seco ecológico.
Los champús secos convencionales
Los champús secos existen
en cosmética convencional y pueden encontrarse en grandes
superficies. Pero cuidado, los champús secos convencionales
contienen ingredientes tóxicos, que resecan y agreden el cuero
cabelludo más que el mismo lavado.
El champú seco LUSH
La marca de cosmética
“fresca” (así se autodenominan) Lush, propone una excelente
alternativa a los champús secos convencionales: el champú seco
ecológico comercializado bajo el nombre No Drought en Reino
Unido y Poudre de Perlimpinpin
en Francia (parece ser que aún no lo han comercializado
en España). Un producto práctico, ecológico y con ingredientes seguros: el único que me molesta es el perfume sintético, habiendo
perfumes naturales como son los aceites esenciales. He aquí la
composición (copiada directamente de su web):
Farine
de maïs (Zea mays),
Carbonate
de magnésium,
Talc,
Parfum,
Huile
essentielle de pamplemousse (Citrus paradisi),
Huile
essentielle de citron vert (Citrus aurantifolia),
Géraniol*,
Linalol
Ingrédients naturels
Ingrédients synthétiques sûrs
Sólo
le encuentro una pega, y es la misma que a todos los productos de la
marca: el precio me parece una auténtica estafa. El bote de 115gr se
vende por 12,45€ en Francia. Personalmente, me niego rotundamente a comprar un solo producto a una marca que toma el pelo de tal manera al consumidor. Así que os propongo mi receta con
una composición casi idéntica pero esta vez 100% natural y por un
precio de menos de 1'50€/100gr.
Mi champú seco ecológico
Necesitarás:
-1
cucharada y media de carbonato de magnesio. También conocido
popularmente (y en especial por los escaladores) como magnesio. La
encontraréis en tiendas de deporte bajo el nombre de “magnesio
para escalada”.
-1
cucharada de talco puro. Ojo con la composición, ha de ser talco
puro y sobre todo que no contenga triclosan. Lo encontraréis en farmacias.
-Unas
gotitas de aceites esenciales al gusto para darle un aroma
refrescante y disfrutar de sus propiedades: los de Lush han utilizado
pomelo y limón, que son refrescantes e indicados para cabellos
grasos. Yo utilizo pomelo, bergamota, y ylang-ylang. También podéis
probar con romero y lavanda.
Se
mezclan bien todos los ingredientes en un bol, con especial atención
a que las gotitas de aceite esencial se deshagan y se integren bien
en la mezcla de polvos. Se puede guardar en seco en un recipiente
(idealmente un pequeño bote vacío). Para esparcirlo bien sobre las
raíces, la manera más sencilla es utilizar una brocha de
maquillaje, pero también puede espolvorearse con los dedos. Se deja
actuar durante unos 5 minutos, para que los polvos absorban bien el
exceso de grasa. Finalmente se cepilla bien el cabello con un cepillo
de cerdas naturales, insistiendo en la zona donde se encuentran los
polvos para hacerlos desaparecer, y ¡magia! ni rastro de los polvos
ni del exceso de sebo.



