Mostrando entradas con la etiqueta receta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta receta. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de abril de 2014

Acondicionador ecológico DIY

Para poder desenredar el cabello largo con suavidad, es muy recomendable utilizar un acondicionador: el cabello mojado es mucho más frágil que el seco, y al peinarlo se rompe mucho más. Desenredarlo con un acondicionador en la ducha permite limitar la rotura y el desgaste.



Sin embargo, no es fácil encontrar un acondicionador ecológico con una composición impecable. Marcas cuyos champús son muy recomendables, como es el caso de Desert Essence, utilizan BTMS o quats en los acondicionadores: ingredientes oclusivos (con efecto similar al de las siliconas), no hidrosolubles y contaminantes.



La marca Avalon Organics propone un amplio surtido de acondicionadores ecológicos de muy buena calidad, sin ingredientes oclusivos ni contaminantes. Podéis adquirirlos aquí y utilizar el código de descuento CGZ524.






Y para quienes prefieran una opción todavía más natural y económica, os propongo una receta de acondicionador ecológico casero de avena y miel.


Necesitarás:


-Medio vaso de copos de avena
-Dos vasos de agua mineral
-El zumo de medio limón
-Una cucharada de miel
-Media cucharadita de vinagre
-Aceites esenciales al gusto (yo utilizo bergamota & ylang-ylang)
-Un colador muy fino


Instrucciones:


  1. Poner a hervir el agua y añadir los copos de avena en plena ebullición.
  2. Dejar hervir a fuego medio hasta que el agua se reduzca y los copos de avena suelten todo su almidón formando una mezcla pastosa (15-20 min).
  3. Pasar por el colador la mezcla aún caliente y dejarla enfriar en un bol.
  4. Añadir el zumo de limón, la miel, el vinagre, los aceites esenciales y remover bien.
  5. Envasar y guardar en el frigorífico.

Este acondicionador se puede conservar en el frigorífico de 1 a 2 semanas. Si quieres conservarlo durante más tiempo o fuera del frigorífico, puedes utilizar algún conservador seguro como el benzyl alcohol. Para una efectividad óptima, tendrás que utilizarlo en mayor cantidad que los acondicionadores de compra: llénate bien la mano y utilízalo sin moderación.  

jueves, 24 de abril de 2014

El cuidado ecológico del cabello



Las 3 reglas de oro para un cabello bonito y saludable.



  1. Conoce la naturaleza de tu cabello y respétala.

Los agresivos productos cosméticos convencionales, las visitas a la peluquería, las permanentes, los alisados, los tintes... esconden la verdadera naturaleza de tu cabello hasta el punto de hacerte olvidarte de ella. Para poder darle a tu cabello el cuidado adecuado es necesario conocer su naturaleza y sus necesidades. Existen 3 tipos de cuero cabelludo: seco, normal y graso (que suelen coincidir con el tipo de piel), y sus 3 consecuentes tipos de cabello. El cabello mixto no es un tipo de cabello: si tienes el cuero cabelludo graso y las puntas secas, simplemente están estropeadas por todo lo que les has echado encima.


La sociedad de consumo se encarga a diario de crear necesidades donde no las hay. Moren@s que quieren ser rubi@s, cabelleras rizadas que pasan a diario por la plancha... Al fin y al cabo si tod@s estuviéramos satisfech@s con la naturaleza de nuestro cabello (y cuerpo) los ingresos de la industria cosmética no serían ni de lejos los mismos. La única manera de conseguir estos cambios radicales es con tratamientos, productos y aparatos muy agresivos que alteran la fibra capilar dejándola tocada e irrecuperable. Existen maneras ecológicas e inocuas de rizar, alisar u ondular el cabello, coloraciones naturales con las que puedes oscurecer tu tinte o añadirle reflejos, pero sus efectos son siempre mucho más modestos que los que te puede ofrecer el salón de peluquería. Olvídate de cambiar radicalmente tu cabello y cambia radicalmente tu actitud: tu cuerpo es bello tal y como es, potencia su belleza en lugar de combatirla.




       
  1. Nada de aparatos calientes.



La plancha, el secador y demás aparatos similares someten la fibra capilar a temperaturas muy elevadas. Las planchas  o tenacillas para alisar el cabello, por ejemplo, funcionan a una temperatura de 180ºC a 200ºC. La protección que los protectores térmicos pueden aportarte frente a una temperatura de 200ºC, es ínfima: el termoprotector forma una película que limita el frotamiento de las placas contra el pelo, pero no lo protege de las altas temperaturas a las que las placas lo someten. Si los termoprotectores fuesen realmente efectivos y aislasen el cabello térmicamente, la plancha no serviría de nada, pues es precisamente sometiendo el cabello a altas temperaturas que consigue alisarlo. Si por lo que sea no puedes dejarte secar el pelo al viento, no te lo laves antes de salir de casa.




  1. Nada de productos tóxicos.

Los productos cosméticos convencionales están llenos de porquerías baratas (muy baratas, por muy caro que te haya costado a ti el producto) tóxicas para tu cuerpo y para el entorno. Algunos de ellos pueden parecer muy efectivos, mucho más que los productos ecológicos, gracias a su alto contenido en siliconas que “maquillan” la fibra capilar proporcionando una falsa sensación de pelo hidratado. Pero no es más que un efecto óptico: la silicona es oclusiva, no deja penetrar el agua en el cabello y además no es hidrosoluble, por lo que resulta muy difícil de retirar por completo. Sus engañosos efectos son como los del maquillaje: desaparecen con el siguiente lavado dejando tu cabello más deshidratado. Todos los productos autodenominados “reparadores” a base de siliconas (prácticamente todos los que encontraras en supermercados, perfumerías o peluquerías) son una estafa: no solo no reparan, sino que estropean. La fibra capilar es materia muerta y cuando está realmente estropeada no hay ninguna manera de regenerarla, la única solución es cortar. Ningún producto del mercado puede reparar las puntas abiertas y los que aseguran hacerlo mienten.



¡Pásate al lado verde!




 

La transición 




Si decides pasarte al lado verde y te deshaces de todos tus cosméticos tóxicos, no esperes milagros. En cuanto empiece a liberarse de toda la silicona acumulada, tu cabello empezará a mostrar su verdadera cara. La fase de transición varia mucho dependiendo de cada persona: cuanto más hayas “maquillado” tu pelo más grande será el susto. Lo mejor para pasar lo más rápido posible la fase de transición, es ayudar a tu cabello a deshacerse de las siliconas, quats y otros agentes oclusivos acumulados en su superficie con mascarillas a base de arcilla blanca o leche de coco. Una vez tu cabello esté “desnudo” y libre de porquerías, será mucho más receptivo a tus nuevos productos ecológicos y en cuanto te acostumbres a tu nueva rutina no volverás a echar de menos a las siliconas.



 

Una rutina para el cabello sana, ecológica y económica




Cepillar y peinar




Cepillarse el cabello a diario es sumamente beneficioso para estimular la circulación de la sangre en el cuero cabelludo y para eliminar impurezas. Se recomienda hacerlo al menos 2 veces al día: al levantarse y antes de acostarse. No obstante, utilizar un cepillo no adecuado puede ser contraproducente. Los cepillos con cerdas de plástico y sobre todo los cepillos con cerda de metal son muy poco aconsejables para cepillarse el pelo: lo rompen y multiplican su caída.



Los mejores cepillos son los cepillos de cerdas naturales (cerdas de jabalí), las cerdas están constituidas de keratina, es decir la misma materia que nuestro cabello por lo que tienen una excelente afinidad con él. Estos cepillos son ideales para los cabellos finos, lisos u ondulados, sin embargo si tu cabello es rizado o muy espeso, puede que un cepillo con cerdas de madera sea la mejor opción para no perder definición. El cepillo de madera también es una alternativa para quienes no quieran utilizar materia animal.



Los cepillos, en cambio, no son en absoluto recomendables para desenredar el cabello al salir de la ducha. Para ello emplearemos un peine adaptado a nuestro tipo de cabello. Los peines de plástico, como los cepillos, no tienen demasiada afinidad con nuestra fibra capilar. Sin embargo resultan ser los más prácticos para desenredar el cabello en la ducha, tras aplicar el acondicionador, puesto que resisten al agua y a los productos capilares. Para terminar el desenredado al salir de la ducha el más recomendado es peine de cuerno, constituido de keratina y por lo tanto el más afín a la fibra capilar. El grosor de las púas del peine debe ir acorde con el de vuestro cabello: a cabello fino, púas estrechas y juntas; a cabello espeso, púas anchas y separadas. La alternativa al peine de cuerno para quienes no deseen utilizar materia animal es el peine de madera.




Lavar, desenredar y aclarar




El cabello no debe lavarse muy a menudo para no agredir el cuero cabelludo, con un par de veces por semana es más que suficiente. Si tu cuero cabelludo es muy graso puedes utilizar un champú seco entre dos lavados para retirar el exceso de sebo de las raíces. En esta entrada encontrarás una receta sencilla y económica de champú seco ecológico.



Escoger un buen champú suave y respetuoso con el cuero cabelludo es esencial, y solo los champús ecológicos te ofrecen esta garantía. Los champús bio no son necesariamente más caros que los champús convencionales, algunos resultan incluso más económicos. Yo utilizo el champú suave familiar para cabellos normales de Helvetia Natura adquirido por 10€ el litro y el champú volumizador de romero de Avalon Organics adquirido por 4€70 los 325 ml. En iherb podrás encontrar los champús de excelente calidad de Avalon Organics, Desert Essence o Peter Rabbit Organics a precios muy accesibles y con mi cupón de descuento los gastos de envío te saldrán gratis: CGZ524



Existen alternativas aún más naturales para lavarse el cabello, como son el jabón de Alepo, utilizado como champú solido o los polvos de sidr, shikakai o rhassoul. Estos últimos deben mezclarse con agua tibia para conseguir una pasta que se aplica durante 10 minutos sobre el cabello antes de masajear el cuero cabelludo y pasar al aclarado. El resultado es tan satisfaciente como el de un champú, pero resulta bastante menos práctico de utilizar.



Tras el lavado, para desenredar los cabellos con suavidad y evitar al máximo que se rompan o caigan es más que recomendable utilizar un acondicionador ecológico: el cabello mojado es mucho más frágil que seco. Por el momento las mejores composiciones que he encontrado a precio reducido son las de Avalon Organics, disponibles también en iherb. Lo cierto es que encontrar un acondicionador con una composición impecable es mucho más complicado que con los champús. Una buena opción puede ser fabricarlo tú mism@, así que próximamente publicaré una sencilla receta de un acondicionador casero ecológico que he utilizado algunas veces con bastante buen resultado.



Finalmente, para dar el toque final al lavado, equilibrar el PH del cuero cabelludo, aportar brillo al cabello y neutralizar el agua calcárea, os propongo una estupenda agua de aclarado a base de agua fría (o tibia en invierno), vinagre de sidra y unas gotitas de aceite esencial (yo utilizo el de pomelo). El procedimiento es muy sencillo, llenáis una botella de plástico con un litro de agua fría, le echáis 3 cucharadas de vinagre de sidra bio y unas gotitas de aceite esencial que neutralizarán el olor del vinagre.



Hidratar a diario




Para hidratar el cabello a diario, disciplinarlo, definir las ondulaciones o los rizos y evitar el encrespamiento os propongo una sencilla receta de espray hidratante ecológico muy versátil; no apelmaza y es ideal para todo tipo de cabellos:



70ml de agua floral + 20ml de gel de aloe vera + 10ml de glicerina vegetal. También puedes añadirle unas gotitas de aceite esencial por las propiedades y el aroma: las aguas florales huelen muy bien pero el olor es muy dulce y suave. Es mejor utilizar un gel aloe vera puro que contenga algún conservante seguro (como potassium sorbate, sodium benzoate o benzyl alcohol). Si ninguno de los productos que utilizas lleva incorporado alguno de estos conservadores, puedes añadirlo tú o simplemente reducir las cantidades y guardar el espray en el frigorífico, donde se conservará unos días. También puedes prescindir del aloe vera y fabricar un espray con agua floral y glicerina vegetal que no requerirá conservador.





Nutrir e hidratar en profundidad y purificar: las mascarillas capilares




Las mascarillas se aplican para hidratar y nutrir el cabello una vez por semana, no más. Demasiadas mascarillas pueden saturar tu fibra capilar y producir un efecto contrario al deseado. A diferencia de las mascarillas comerciales a base de siliconas, que no penetran la fibra capilar, estas mascarillas se aplican antes del lavado y deben dejarse actuar durante unos 30 minutos mínimo para que tu cabello pueda absorberlas por completo. Después se retiran fácilmente con un par de enjabonados + aclarado.



Aquí os dejo algunas ideas de mascarillas (podéis modificar las cantidades en función de vuestra masa capilar)



Mascarilla fortificante para cabellos normales (mi favorita): una buena base de leche de coco + 1 cucharada de miel +1 cucharadita de aceite de coco + 1 cucharadita de aceite de ricino + 2 o 3 cucharadas de kapoor kachli. Opcional: unas gotitas de aceite esencial de ylang-ylang y/o bergamota. Tiempo de actuación: desde 30 minutos hasta toda la noche.



Mascarilla fortificante sencilla: base de leche de coco + 1 cucharadita de aceite de ricino. Tiempo de actuación: desde 30 minutos hasta toda la noche.



Mascarilla para cabellos grasos: agua, arcilla blanca o rhassoul + 1 cucharada de miel + 1 cucharadita de aceite de avellana o de jojoba (seboreguladores), Unas gotitas de alguno de estos aceites esenciales: lavanda, tea-tree, romero, bergamota, limón, pomelo. Tiempo de actuación: 30 minutos.



Mascarilla para cabellos secos: 1 yogur + 1 cucharada de miel + 1 cucharada de aceite de coco y/o 1 cucharada de manteca de karité. Opcional: unas gotitas de aceite esencial de ylang-ylang. Tiempo de actuación: desde 30 minutos.



También puedes idear tus propias mascarillas, combinando diferentes ingredientes ecológicos en función de las necesidades de tu cabello. En esta entrada encontrarás las propiedades de cada uno de ellos, para que puedas ir combinándolos a tu antojo.


miércoles, 23 de abril de 2014

Champú seco ecológico DIY


Lavarse el pelo todos los días es extremadamente agresivo con el cuero cabelludo además de una pésima estrategia para quienes tienen el cabello graso. El cuero cabelludo produce sebo para proteger el cabello de las agresiones exteriores y retener la hidratación. Ante la agresión que supone frotarlo con champú todos los días, el cuero cabelludo reacciona produciendo más y más sebo. La secreción excesiva de sebo produce caspa y cabellos grasos donde no los había.

 

¿Cómo espaciar los lavados sin lucir un pelo sucio?


Hay que empezar a espaciar los lavados poco a poco y progresivamente, pasar del todos los días a cada 2, y luego a cada 3 o 4, tomándose el tiempo necesario para adaptarse a la nueva rutina. Si tus raíces se engrasan muy rápido, puedes recurrir a una alternativa inofensiva para el cuello cabelludo: el champú seco ecológico.



Los champús secos convencionales



Los champús secos existen en cosmética convencional y pueden encontrarse en grandes superficies. Pero cuidado, los champús secos convencionales contienen ingredientes tóxicos, que resecan y agreden el cuero cabelludo más que el mismo lavado.

 

El champú seco LUSH



La marca de cosmética “fresca” (así se autodenominan) Lush, propone una excelente alternativa a los champús secos convencionales: el champú seco ecológico comercializado bajo el nombre No Drought en Reino Unido y Poudre de Perlimpinpin en Francia (parece ser que aún no lo han comercializado en España). Un producto práctico, ecológico y con ingredientes seguros: el único que me molesta es el perfume sintético, habiendo perfumes naturales como son los aceites esenciales. He aquí la composición (copiada directamente de su web):


Farine de maïs (Zea mays), Carbonate de magnésium, Talc, Parfum, Huile essentielle de pamplemousse (Citrus paradisi), Huile essentielle de citron vert (Citrus aurantifolia), Géraniol*, Linalol

     Ingrédients naturels      Ingrédients synthétiques sûrs



Sólo le encuentro una pega, y es la misma que a todos los productos de la marca: el precio me parece una auténtica estafa. El bote de 115gr se vende por 12,45€ en Francia. Personalmente, me niego rotundamente a comprar un solo producto a una marca que toma el pelo de tal manera al consumidor. Así que os propongo mi receta con una composición casi idéntica pero esta vez 100% natural y por un precio de menos de 1'50€/100gr.




Mi champú seco ecológico


Necesitarás:


-2 cucharadas de harina de maiz bio.

-1 cucharada y media de carbonato de magnesio. También conocido popularmente (y en especial por los escaladores) como magnesio. La encontraréis en tiendas de deporte bajo el nombre de “magnesio para escalada”.

-1 cucharada de talco puro. Ojo con la composición, ha de ser talco puro y sobre todo que no contenga triclosan. Lo encontraréis en farmacias.

-Unas gotitas de aceites esenciales al gusto para darle un aroma refrescante y disfrutar de sus propiedades: los de Lush han utilizado pomelo y limón, que son refrescantes e indicados para cabellos grasos. Yo utilizo pomelo, bergamota, y ylang-ylang. También podéis probar con romero y lavanda.



Instrucciones:


Se mezclan bien todos los ingredientes en un bol, con especial atención a que las gotitas de aceite esencial se deshagan y se integren bien en la mezcla de polvos. Se puede guardar en seco en un recipiente (idealmente un pequeño bote vacío). Para esparcirlo bien sobre las raíces, la manera más sencilla es utilizar una brocha de maquillaje, pero también puede espolvorearse con los dedos. Se deja actuar durante unos 5 minutos, para que los polvos absorban bien el exceso de grasa. Finalmente se cepilla bien el cabello con un cepillo de cerdas naturales, insistiendo en la zona donde se encuentran los polvos para hacerlos desaparecer, y ¡magia!  ni rastro de los polvos ni del exceso de sebo.